Cena ideal para descansar mejor

La cena es una de las comidas que nunca debes saltarte en tu rutina alimenticia diaria. Sin embargo, debes de saber que no todo vale en la última comida del día. Es el espacio donde más que hay medir el tipo de comida y la cantidad que se ingiere. Al ser la comida más próxima al irnos a dormir hay que tener en cuenta que es bueno elegir aquellos alimentos que nos ayuden en nuestro descanso y dejar a un lado aquellos que nos hagan no poder dormir adecuadamente y por tanto que nos cueste más el poder conciliar el sueño. Comidas como el pescado, las verduras o el huevo son de las más recomendables en las cenas, ya que nos ayudarán a que la digestión sea más rápida y saludable. Además, debes tener en cuenta que cuanto antes cenes más tiempo habrá entre este momento y el irte a dormir, por lo que no te irás recién cenada a la cama y tu estomago lo agradecerá. Otra ayuda a tener en cuenta es el no ingerir una gran cantidad de líquidos por la noche, ya que podrás tener retenciones y no harás más que levantarte al baño.

Por estos motivos a continuación te vamos a dar una lista de recomendaciones que es bueno que tengas en cuenta en tus cenas antes de ponerte tu pijama mujer e irte a dormir.

No a los fritos

Es uno de los colectivos más peligrosos que puedes ingerir en las cenas. Tanto los fritos como los precocinados además de ser gravemente perjudicables para la salud y te provoquen coger peso, no son recomendables en las cenas ya que no te favorecerán en el proceso de digestión.

Ojo con el pan

Sabemos que el pan es uno de los imprescindibles como acompañamiento de muchas comidas. No obstante, en las cenas deberías reducirlo al mínimo e incluso no comerlo. Este producto junto con otros como la patata o el plátano no son recomendables en cenas. Pero tranquila, en las demás comidas ¡podrás hacerlo sin problema!

Mejor sin cítricos

Son lo mejor para los desayunos, pero quedan totalmente desaconsejados en las cenas. Te podrán provocar desvelos y que te cueste conciliar el sueño. ¿Lo dejamos mejor para por la mañana no crees?

Azúcar a un lado

Tomar productos ricos en azúcar no son buenos en abundancia en ninguna de las comidas. Sin embargo en las cenas te recomendamos que prescindas de alimentos como puedan ser el albaricoque, el melón o el melocotón entre otros. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!

Reduce bebidas estimulantes

Hay bebidas muy tentadoras como el café o la coca-cola después de cenar o para acompañar. Sin embargo, debes saber que la cafeína que contienen no te ayudará a la hora del descanso y estarás toda la noche en vela. Opta por comprarlas sin cafeína o directamente por cenar con otra bebida, le mejor siempre el agua.

¿Dormir con calcetines?

A la hora de irse a dormir hay manías aparte de ponerse el pijama mujer que muchas veces las pasamos por alto. El hecho de acostarse con calcetines es uno de los tópicos más comunes a la hora de caracterizar a cada persona en el momento de su descanso. Hay algunas cuya preferencia es la de ponérselos incluso en verano y otras que jamás optarán por ponérselos. La parte de los pies hay que tener en cuenta que es por donde más cuesta que circule la sangre, por lo que siempre tienden a estar más fríos que otras partes del cuerpo, más aún si estamos tumbados o sentados sin movimiento. De aquí viene, que muchas personas recurran a esta prenda para poder equiparar la temperatura del resto del cuerpo con la de los pies. No obstante, debes de tener en cuenta que los calcetines de dormir deben de ser grandes, cómodos y sin gomas que te aprieten, recuerda que es el momento de tu descanso.

Por lo general las personas que optan por dormir sin calcetines, son aquellas que tienen capacidad de mantener su temperatura corporal en todo el cuerpo de una forma constante. Estas personas responden mejor al frio, no solo de los pies sino de todo el cuerpo, por lo que tendrán menos necesidad de tenerse que abrigar. Mientras las personas que duermen con esta prenda son aquellas que por lo general tienen menos resistencia al frío y por lo tanto no mantienen en todas las partes del cuerpo la misma temperatura corporal por su metabolismo.

No obstante, debes saber que el hecho de dormir con o sin calcetines tiene ventajas y desventajas. A continuación te mostramos las más importantes:

Ventajas de dormir con calcetines

Si eres de los que duermes con calcetines es porque probablemente tiendas a tener más frío y por tanto el emplear esta prenda te ayudará a poder dormirte antes. El hecho de usarlos también supondrá que no contraigas infecciones en los pies como pueden ser hongos y que tengas menos sudoración, siempre y cuando el textil de los calcetines sea bueno y de calidad, los mejores siempre son los de algodón.  No olvides siempre cambiarte los calcetines antes de dormir y nunca usar los mismos empleados que has tenido durante el día, ya que además de estar sucios, probablemente tengan acumuladas bacterias.

Desventajas de dormir con calcetines

Dormir sin calcetines supondrá darle a nuestros pies una “mayor libertad”, que la sangre circule mejor y que no se nos hinchen mientras que descansamos. Debes de tener en cuenta que los pies no descansan ni se refrescan de la misma forma que si los dejamos libres a la hora de dormir. Además, como hemos explicado en el apartado anterior si los calcetines no son de calidad los pies podrán sudar y generar mal olor, ya que no se produce correctamente la transpiración necesaria.

Las consecuencias de no desmaquillarse antes de acostarse

Sabemos que antes de ir a dormir hay pocas ganas de hacer cosas por todo el cansancio acumulado del día. Si fuera por nosotras nos pondríamos nuestro pijama mujer y nos iríamos a dormir. Sin embargo, hay un aspecto muy importante que debemos tener en cuenta y seguro que muchas de vosotras no lo realizáis correctamente, quitarte el maquillaje o restos de maquillaje que quedan en tu rostro. Esta acción es fundamental para que la piel de tu cara esté en perfecto estado y los poros puedan respirar. Este es uno de los hábitos fundamentales que deberás de introducir a partir de hoy mismo en tu rutina de noche. A continuación te mostramos las razones fundamentales por las que no debes de dormir con maquillaje:

Sequedad en la piel

Si lo que vamos buscando es un estado radiante de nuestro rostro, quedarnos con el maquillaje sin quitar por las noches no nos ayudará. El no quitar el maquillaje supone que nuestra piel se seque ya que no estará correctamente hidratada. El hecho de que la piel no pueda respirar hace que no genere vitaminas y por tanto que no tengamos nuestro brillo en el rostro característico.

No esperes a la mañana siguiente

Es uno de los hábitos más comunes. No obstante, debes saber que si has dormido con el maquillaje de todo un día será aún más difícil de quitar, ya que probablemente esté corrido y tengas serias dificultes para quitarlo a la primera. Para que puedas realizar esta acción mejor te recomendamos que uses una buena mascarilla de cara y una crema hidratante, y sobre todo intenta ese día no maquillarte. ¡Tu piel te lo agradecerá!

Tu almohada sufre

Parece un efecto colateral, pero el hecho de no quitarte el maquillaje hará que tengas todas las papeletas para manchar tu almohada. Y te garantizamos que el quitar la pintura de cara de la tela no es una tarea fácil, si el maquillaje es permanente. ¡No lo olvides!

Bacterias en tu rostro

Es otro de los motivos por lo que debes de tener siempre en perfecto estado tu cara. Además del maquillaje, acostúmbrate siempre a tener el rostro limpio y sobre todo a lavártelo con agua al acostarte y al levantarte. De esta manera quitarás las posibles bacterias que se han ido acumulando en tu cara a lo largo del día y de la noche.

Ojo con los poros

Como te decíamos al principio del artículo, uno de los motivos principales por los que debes de intentar siempre quitarte el maquillaje antes de acostarte es para no tapar los poros de tu piel. Debes de tener en cuenta que mientras dormimos es cuando nuestra piel se regenera y se nutre, por lo que si no hemos realizado correctamente nuestra rutina nocturna de desmaquillarnos los poros permanecerán cerrados y nuestra piel sufrirá. Las consecuencias de esto son conocidas por muchas de nosotras, nos saldrán puntos negros y el odiado acné. ¿A qué esperas a ponerlo en práctica?

Horas de sueño recomendadas según la edad

Muchos son los artículos que leemos sobre las horas de sueño que debemos de dormir a diario y el pijama que ponernos. Todos sabemos que el descansar correctamente es clave para nuestro rendimiento diario. Una mala noche de sueño se traduce en un mal día al día siguiente, por lo que hay que intentar dar con la tecla para poder descansar de un modo confortable. No obstante, a pesar de todas las habladurías sobre las horas de sueño, se debe saber que para cada rango de edad las horas recomendadas varían. Conforme vamos cumpliendo años las necesidades de sueño van cambiando, siempre teniendo en cuenta que cada persona es un mundo y nunca se pueden realizar generalizaciones. Además, siempre habrá que saber las circunstancias personales por las que cada persona puede estar pasando, ya que influyen de una forma directa en la calidad y cantidad de horas de sueño.

Recién nacidos

Los recién nacidos en sus primeros meses de vida por lo general duermen en torno a las 17 horas diarias independientemente de si es de día o de noche, ya que cuando se es tan pequeño no está desarrollado el reloj biológico. Conforme van pasando los meses, este reloj pasará a estabilizarse y él bebe empezara a dormir más horas en el horario nocturno despertando siempre muy pronto por las mañanas.

Primeros años

Entre los últimos meses y los tres años de vida, los niños necesitan aproximadamente entre 10 y 13 horas de sueño diarias. A pesar de que estas horas suelen ser ya siempre nocturnas, hay niños que también se siguen quedando dormidos durante el día, aspecto que tampoco es perjudicial para el pequeño. Lo importante siempre es que duerma las horas recomendadas.

Segunda infancia

Los niños de más edad hasta la adolescencia, suelen ser mucho más activos durante el día. Es el momento de mayor aprendizaje y desarrollo por lo que suelen necesitar dormir obligatoriamente sus horas recomendadas. Por lo general en esta edad el número de horas aproximado suele ser entre 8 y 11 horas. Con estos años ya se va determinando aquellos niños que necesitan dormir más tiempo, de aquellos que con menos horas habrán sido suficientes para su descanso.

Adolescencia

Los adolescentes empiezan a ser la primera franja de edad que no duerme lo suficiente. Por lo general las horas recomendadas suelen ser en torno a las nueve, sin embargo, empiezan a coger costumbre de trasnochar y luego tienen que madrugar para seguir su rutina diaria de aprendizaje escolar. Esto supone que no descansen en muchas ocasiones las horas recomendadas. No obstante, hay que tener en cuenta que la hormona de la melatonina (relacionada con el factor del sueño) tiene su primera aparición en esa edad, que tiene como consecuencia la tardanza de la hora de acostarse del joven.

Edad adulta

La generación adulta necesita aproximadamente unas 8 horas para poder afirmar que cumple con un mínimo de horas de sueño recomendadas. No obstante, como hemos apuntado en los casos anteriores, siempre habrá personas que necesiten más o menos horas de descanso. El no cumplir con el mínimo de horas de sueño afectará al día siguiente en la productividad en el trabajo, en el estudio o simplemente en su capacidad de concentración para realizar cualquier tipo de actividad.

Tercera edad

En la clase más mayor también se mantienen las 8 horas recomendadas de sueño. Si bien es importante afirmar como por lo general el sueño es menos profundo cuanta más edad se tiene, lo que supone no solo dormir menos horas, sino que la calidad del sueño sea peor y el número de veces de despertarse por la noche sea más continuo.

Dormir bien si trabajas de noche

Personal de emergencias, enfermeros, médicos, servicio de limpieza, taxistas o trabajadores del sector audiovisual, son muchos los oficios en los que el temido turno de noche obliga a vivir al revés del mundo. Si tienes alguna de estas profesiones sabes lo difícil que puede llegar a ser conciliar el sueño cuando el resto de personas empieza su jornada laboral. Trabajar de noche puede afectarnos tanto física como psicológicamente sobre todo en la época invernal, por eso es imprescindible descansar y dormir bien. Para conseguirlo, puedes seguir estos consejos:

  1. La comodidad es lo primero. Sentirte bien y cómoda es imprescindible, existen pijamas de invierno de mujer que gracias a sus especiales y cuidados tejidos te permitirán disfrutar de una agradable sensación de comodidad. Imprescindible para que el sueño llegue después de una larga y nocturna jornada laboral.

  2. Dormitorio-bunker. Conciliar el sueño cuando el resto de la humanidad está en su plena actividad puede ser complicado. Por eso es imprescindible que aísles lo mejor posible tu habitación. Cerrar persianas y cortinas para conseguir que dentro de tu dormitorio sea de noche y no entre la luz del día ni el ruido de la calle hará que tu cuerpo sienta que realmente es la hora de dormir.

  3. Relaja tu cuerpo antes de dormir. Nuestro organismo no está preparado para trabajar de noche y dormir de día, así que ayúdate de técnicas de relajación, como una clase corta de yoga o unos estiramientos que ayudarán a tus músculos a prepararse para el descanso.

  4. El hambre no te dejará dormir. Tampoco es bueno que te acuestes después de un atracón, pero igual que el resto de personas cena unas horas antes de dormir, tú deberás comer algo para que el hambre no te despierte o altere tu sueño. Un buen vaso de leche caliente o una infusión relax, reducirán la ansiedad de comer y realmente te ayudarán a relajarte para descansar mejor.

  5. Sigue horarios. Intenta acostarte siempre a la misma hora y ponte la alarma para despertarte. Piensa que tenemos que descansar un mínimo de 7 horas, pero cuando cambias el ritmo y duermes de día, es posible que se te vaya de las manos y al final te pasarás el día entero dormitando.

  6. Es difícil, pero busca la rutina. El turno de noche puede provocarte la sensación de que pasas el día durmiendo y trabajando después. Como hemos dicho antes, ponerse la alarma es imprescindible para levantarte a una hora decente y que el resto del día te cunda antes de volver al trabajo. Crea una rutina, levántate, desayuna bien y actívate.

  7. Reduce la cafeína durante el día. A pesar de que es un gran aliado para mantenernos despiertas, nuestro cuerpo acumula la cafeína que tomamos durante todo el día y puede perjudicarte a la hora de dormirte. Intenta reducir la ingesta de cafés durante el horario laboral, puedes sustituirlos por tés, que son menos invasivos para el sueño.

  8. Busca momentos para el ocio. Estos turnos tan extraños a veces provocan la pérdida de vida social, lo que hará que te sientas frustrada y esto también afecta al sueño. No dejes de hacer planes con tu familia y amigos, adáptalos a tus horarios y disfruta de los días libres y de la vida.

Todo lo que debes saber a la hora de despertarte por la mañana

Muchos son los mitos que conocemos sobre lo que no debemos hacer al acostarnos, pero pocas veces se mencionan los que tampoco se deben de hacer cuando nos levantamos y nos desprendemos de nuestro pijama. A pesar de que el refrán dice que “a quién madruga Dios le ayuda”, debemos de saber que también tenemos que poner de nuestra parte para que el día comience con “buen pie” a pesar del madrugón. Si sigues los consejos que te proponemos a continuación, te aseguramos que tendrás un día mucho más productivo, y sobre todo te acompañará el buen humor.

Dejar la alarma para después

No, no y no.. la leyenda de que pongas el despertador a los cinco minutos de que suene la primera alarma te aseguramos que es la peor de las peores cosas que puedes hacer nada más levantarte. El hecho de posponer el despertador supone que corras el riesgo de dormirte, ya que vuelves a entrar en el ciclo del sueño y te levantarás más dormida y en ocasiones hasta mareada. Además te aconsejamos, que no pongas una canción o tono melódico, sino que cuanto más activo sea mucho mejor. ¡Hay que levantarse con fuerza y ánimo!

Stop oscuridad

Cuando hayas conseguido levantarte y pasar el trago del despertador, debes de levantar la persiana y que entre la luz (si a esa hora hay) en tu habitación. Gracias a esto liberas melatonina y esto ayudará a tu cuerpo a reactivarse en menos tiempo. ¡Funciona!

El móvil puede esperar

Sí, sabemos que eres de las que casi antes de que suene el despertador estás enganchada al móvil. Es positivo saber que ocurre en el mundo o contestar a los mensajes que tienes pendientes del día anterior, sin embargo esto puede esperar, ya que te retrasará tu hora de salir de casa y probablemente pilles atasco o no encuentres sitio para aparcar en tu trabajo. ¡Tenlo en cuenta!

Prepara la ropa del día anterior

Este consejo es fundamental que lo tengas en cuenta. Puede ser que un día tengas que decidir sobre la marcha que ponerte, pero intenta siempre dejarlo preparado la noche anterior. De esta forma tendrás tanto ropa como complementos pensados con tiempo e irás mucho más conjuntada en tu nuevo día. ¡Rápido y eficaz!

No saber en que día vives

Si eres despistada y no sabes en ocasiones en qué día de la semana vives, te recomendamos que antes de salir de casa eches un vistazo a tu agenta para saber qué planes tienes en el día. No hay nada como tener el tiempo organizado desde primera hora para poder ir sin agobios y sin estrés. Tu salud de lo agradecerá.

Ojo al café

El café es bueno tomarlo, pero con moderación. Sabemos que el café de primera hora es un tópico, pero debes de saber que no es recomendable hacerlo nada más levantarse, ya que no es bueno en tan corto periodo de tiempo que el cuerpo ingiera cafeína.

Aprovecha tus días de descanso

Por fin ha llegado el tan ansiado fin de semana, después de cinco duros días de madrugones, trabajo y ni un solo minuto libre podemos relajarnos. Pero para que el domingo por la noche no llegue inesperadamente y tengas la sensación de que no has disfrutado nada de los días libres, tenemos unos consejos que te ayudaran a aprovechar esos momentos en familia y también esos momentos en que nos colocamos las batas de estar por casa y simplemente vemos una buena peli.

1. Organízate. Sí, los días libres también tienes que organizarlos. No todos los fines de semana harás las mismas cosas, tendrás los mismos planes o te apetecerán las mismas actividades. Así que piensa cuál es la nueva exposición que te gustaría ver o con quién has quedado la tarde del sábado para tomar algo, no planees cada hora, pero hazte una idea de lo que harás estos días.

2. Ponte la alarma. No digo que madrugues, pero levantarte a medio día solo te provocará la sensación de perder el tiempo. Tienes que aprovechar el fin de semana para dormir, pero no dormir todo el fin de semana, así que descansa, disfruta de las horas de sueño, pero levántate a una hora decente para que tengas tiempo suficiente para el ocio.

3. Crea alguna rutina. No entendamos rutina como obligación y trabajo. Puedes dedicar unas horas del domingo, por ejemplo, para tus sesiones de belleza. Depílate, hazte limpiezas de cutis más profundas y quédate sola en casa mientras te relajas y te dedicas tiempo a ti misma.

4. Aprovecha los momentos familiares. Poder disfrutar de nuestros seres queridos es algo que no siempre podemos hacer. Haz planes con tus hijos, llévalos al cine o a jugar al parque. Come con tus padres o ve a visitar a tus hermanos. Convierte en costumbre pasar tiempo en familia, sobre todo si tienes hijos, sabrán que ese momento es solo para vosotros y vuestra diversión juntos.

5. Peli, sofá y manta. Es el tópico de los días libres, pero no dejes para el último momento la elección de la película. Busca listas de las más recomendadas o engánchate a una serie que quieras ver. Tu momento cine en casa tiene que estar debidamente preparado, ten claro qué vas a ver y ten previstos los ataques de hambre comprando algo de picoteo -sano, por favor-.

6. Busca momentos para la lectura. Si has decidido empezar un libro y solo tienes los fines de semana para disfrutarlo, busca momentos de relax y tranquilidad para leer. Si tienes terraza no dudes en aprovechar la luz y el tiempo de la mañana para hacerlo. Deja el libro a la vista para que no te de pereza ir a buscarlo y dedicar un buen rato a adentrarte en sus historias.

7. Organiza la semana siguiente. Tienes que guardar unos minutos del fin de semana para saber qué tareas o nuevos proyectos te esperan a partir del lunes. Con solo un rato de la tarde del domingo podrás organizarte el menú semanal, las llamadas urgentes o las citas más importantes de la semana.

Dulces sueños, premamá

Se acerca uno de los momentos más importantes de tu vida, ser madre. Poder disfrutar de todo el embarazo y que nuestra vida profesional y personal solo se vean afectadas de manera positiva es nuestra misión. Es verdad que tienes muchas cosas que preparar, para la bienvenida de tu hijo todo tiene que estar listo y para eso tú tienes que estar fuerte y descansada.

Es cierto que durante el embarazo y sobre todo los últimos meses, conciliar el sueño y conseguir descansar es prácticamente imposible. El aumento de la tripa, los dolores de espalda y las continuas ganas de hacer pis pueden alterar tus noches y no dejarte dormir. Por eso tienes que conseguir estar tranquila, trata de conseguir el máximo bienestar en las horas del sueño.

Un buen colchón, almohadas y cojines para que puedas acomodarte, un camisón premamá suave y holgado para moverte con facilidad y sentirte cómoda y por supuesto, un ambiente relajado y silencioso en la habitación, harán que te sientas bien y más productivas tus horas de sueño. También te damos una serie de consejos para seguir y que consigas dormir bien:

Sigue unos horarios. La rutina es muy importante para que tu cuerpo se acostumbre a reconocer las horas de descanso y más durante el embarazo. Las hormonas pueden jugarte una mala pasada, la somnolencia aparece en cualquier momento y si caes en ella por la noche te costará más dormir.

Échate siestas cortas. No duermas más de 20 minutos después de comer. No se trata de que estés todo el día activa, tu cuerpo y tu bebé necesitan descansar y no solo por la noche. Pero si te pasas con una siesta grande, después no habrá manera de conciliar el sueño. Dosifica.

Buenos hábitos alimenticios. Siempre es importante cuidarse, pero más aún cuando se está embarazada. Tienes que alimentarte de una manera correcta, dando todos los nutrientes que necesitáis tú y tu hijo. Es inevitable que tengas más hambre, eso es que te encuentras bien, pero debes controlar los atracones, sobre todo los nocturnos. Haz cenas ligeras y a horas tempranas para que no te acuestes con la tripa llena.

Evita beber mucho a última hora. La hidratación es esencial, tomar mucho líquido durante el embarazo es una de las principales recomendaciones, pero beber menos al final de la tarde evitará que tengas que levantarte tantas veces por la noche para ir al baño.

Paseos al atardecer. Además de sentirte mejor, un poco de ejercicio vendrá bien a tus piernas, que tienden a hincharse y retener líquidos durante el embarazo. Pasear tranquilamente con la puesta de sol o disfrutando del silencio de la noche te relajará y hará que consigas conciliar el sueño.

Aprende técnicas de relajación. Muchas veces el estrés y la inquietud de lo que nos espera con la maternidad no nos dejan desconectar y relajarnos por las noches. Existen gran cantidad de métodos, como el yoga para embarazadas o la meditación que pueden ayudarnos a tranquilizarnos y dormir mejor.

Consejos que debes conocer para dormir mejor

El descansar y respetar las horas de sueño es fundamental para poder tener una buena calidad de vida. Tu eficiencia en tu día a día en cierta parte depende de las horas que has dormido. Está totalmente comprobado que aquellas personas que descansan mejor pueden llevar a cabo su rutina de forma mucho más activa y productiva. ¿A qué esperas para dormir lo suficiente y aumentar tu rendimiento? A continuación te damos 8 consejos que debes de tener en cuenta antes de irte a dormir:

1. Date una buena ducha templada y ponte tu pijama de mujer con un tiempo de margen para estar cómoda. Es fundamental que antes de ir a dormir estés tranquila y sin ropa de calle que te pueda producir estrés y en cierta parte no llegar a desconectar de lo que ha sido tú día a día.

2. Con un margen de tiempo prudencial prepárate tu agenda del día siguiente con todo lujo de detalles. De esta forma cuando te vayas a la cama no tendrás que estar pensando en todo lo que te queda por hacer, sino que ya lo tendrás totalmente planificado y ordenado.

3. Prepara la ropa y complementos que te vas a poner al día siguiente la noche anterior. ¡Súper importante que este consejo lo lleves a cabo! De esta forma cuando te levantes no tendrás que comerte la cabeza con que ponerte y sobre todo piensa que podrás dormir un rato más. ¿Tentativo verdad?

4. Apaga o quita los datos de tu teléfono móvil un rato antes de irte a dormir. Sabemos que es difícil desconectar de tu móvil, pero es recomendable que lo pongas en marcha, ya que es la forma de poder estar totalmente relajada sin que nada te afecte antes de dormir. Está totalmente demostrado que las luces que desprenden los móviles impiden que puedas congeniar el sueño con facilidad.

5. No hagas ejercicio ni actividades que supongan un esfuerzo. Estamos de acuerdo en que es esencial hacer deporte en nuestra rutina diaria, pero no es recomendable hacerlo en un horario nocturno, ya que eleva la temperatura y pulsaciones del cuerpo.

6. No trabajes ni estudies antes de irte a dormir. Sabemos que en ocasiones no hay más remedio que tenerlo que hacer, pero no lo hagas por costumbre. Siempre es mucho mejor descansar y levantarse pronto al día siguiente para hacerlo. ¡Estarás con la mente mucho más despejada!

7. No discutas (o intenta no discutir) antes de acostarte. Por regla general si te acuestas con un problema o pensando en él, te levantas con la misma sensación de malestar y en muchas ocasiones directamente no podrás ni dormir ni descansar. Sabemos que estas cosas muchas veces no se eligen, pero si tienes que hablar algo con alguien mejor déjalo para otro momento del día.

8. No cenes mucha cantidad. Es recomendable que la cena la hagas lo más light posible para que no tardes ni te cueste hacer la digestión. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!

Qué llevo al hospital para dar a luz

En la recta final de tu embarazo seguro que ya has preparado todo para el recibimiento de tu bebé. Su habitación está impecable, tienes ropa de todos los tamaños posibles (sabes que mucha ni siquiera la llegará a estrenar) y sus biberones y chupetes perfectamente esterilizados y preparados. Será en los días previos a dar a luz Leer más →