Cómo dormimos marca el comienzo de la mañana siguiente, y afecta a cómo nos sentimos en  todo el día. Es muy importante dormir bien para nuestro ánimo. Si dormimos mal porque el pijama no nos mantiene la temperatura o nos incordia, o tenemos demasiado calor nos levantaremos con el pie izquierdo y afectará a nuestro día. Seguramente no daremos todo lo que podemos porque estaremos cansadas.

Es por esto que un buen pijama juega un papel esencial en nuestras vidas. No se puede elegir un pijama a la ligera. Hay que tener en cuenta diversos factores para que la elección nos dé resultados positivos a la hora de descansar.

Los 5 secretos para no fallar a la hora de elegir un pijama son la comodidad, la textura, la guía de tallas cerrada, lo abrigados o frescos que son, y el material.

La comodidad del pijama es algo subjetivo y depende de cada una y sus gustos. Lo primero que hay que tener claro es si eres de pijama o de camisón. Una vez elegido saber si prefieres dormir con manga larga o corta; si prefieres pantalones largos, medios o cortos; la largura del camisón… todos estos factores son una elección personal porque hay personas que se sienten agobiadas con pantalones largos mientras que otras no pueden dormir son ellos.

Dentro de la comodidad puede ir también el tipo de material. Hay gente que por la delicadeza de su piel y para que no le pique al dormir solo puede comprar pijamas de algodón. El tipo de material varía dependiendo del gusto de las personas, pero hay algunos materiales que son más abrigados y otros que son más frescos. Por ejemplo en invierno un pijama de franela calienta más que uno de algodón, mientras que en verano uno de seda ayuda más a no acalorarse.

Es muy importante tener pijama de invierno y de verano. Si queremos dormir bien tenemos que adecuarnos a la temperatura de la temporada. A nadie le gusta despertarse por el frío o por el calor a mitad de la noche. Tenemos que valorar lo calientes o fríos que son si queremos dormir bien.

A la hora de elegir la talla del pijama hay que pensar que muchas nos movemos continuamente cuando dormimos y necesitamos que nos vaya perfecto o suelto para no despertarnos sintiendo que nos aprieta por algún lado. Tener acceso a una guía de tallas cerrada nos ayuda en la elección.

Muchas veces no se tiene en cuenta la textura del pijama, pero es crucial para dormir a gusto. Si el roce de la tela con tu piel te da dentera no vas a dormir en toda la noche. Si no te gusta el roce de la franela y te lo compras porque sabes que es abrigado seguirás sin dormir bien. Estos 5 factores no son independientes, hay que tener en cuenta los 5 a la vez y elegir lo que más te convenga.