Uno de los grandes males de la actualidad es uno que, desgraciadamente, nos afecta más de lo que quisiéramos y que no siempre identificamos a tiempo. Hablamos del temido estrés, que puede tener efectos indeseados en nuestra salud y repercutir en nuestro estado de ánimo tanto en el día a día como de manera permanente.

Y, a pesar de ser un mal muy extendido, no siempre somos capaces de identificarlo de manera correcta y puede conllevar muchos quebraderos de cabeza, tanto en nosotros como en nuestros allegados, por lo que nunca está de más tomar la iniciativa para intentar combatirlo de la mejor manera.

Conocerse a uno mismo, el mejor inicio

Cómo en la mayoría de los casos, conocerse a uno mismo es una cualidad que nos ayudará mucho para saber distinguir si algo no anda bien. Si ya sabemos que somos personas que se alteran por las mañanas y nos cuesta coger el ritmo hasta el segundo café, está claro que no debería sorprendernos que nos pase cada día… simplemente somos ese tipo de personas a las que les cuesta despertar! Aceptarnos a unos mismos, con lo bueno y con lo malo, nos ayudará a enfrentarnos a casi todo de mejor manera.

En cambio, si vemos que estamos cada vez más nerviosos, si nos enfrentamos a los problemas con asiduidad, si nos cuesta dormir cada vez más,… y todo ello sin sentido o justificación aparente… está claro que algo no anda bien! No necesariamente tenemos que sufrir estrés pero sí que es un claro síntoma de que algo no funciona y a lo mejor podemos hacer algo para solucionarlo.

Los pequeños detalles con grandes resultados

Cualquier persona que te quiera te recomendará siempre lo mismo… que tengas un estilo de vida tranquilo y equilibrado. Pero claro, eso realmente ya lo sabías y no es que sirva de mucho. A veces, la mejor manera de enfrentarse a un problema es no tratarlo como un ente enorme sino como pequeños monstruitos que fácilmente pueden ser derrotados. Esa línea de pensamiento nos puede llevar a prestar cada vez más atención a los pequeños detalles, que son los que verdaderamente nos hacen vivir plenamente.

Puede ser compartiendo un momento con tu pareja, o con tu hijo pequeño, realizar una acción que sepamos que nos hace feliz y que haga tiempo que no hayamos realizado,…. hay muchas cosas que podemos hacer que representan muy poco tiempo pero que nos permiten hacer un click del estrés diario y que nuestra mente se despeje un poco. Seguro que pensamos que una pequeña acción no es suficiente para combatir al omnipotente estrés, pero cómo hemos dicho, poco a poco vamos trabajando para combatir el estrés y son pequeños momentos que nos hacen sentir vivo y a los que podamos recurrir en los peores momentos.

Aunque, a lo mejor, somos personas que nos deleitamos más con un baño relajante a la luz de las velas disfrutando de la última novela negra en el mercado. En ese caso, nada mejor que darse un baño caliente y después ponerte tu pijama favorito, como los que podemos ver en Mabel Intima, con una taza de chocolate caliente. Pequeños detalles que nos devuelven a nuestro mundo y permiten que nos alejemos de los problemas del día a día. Porque, a pesar de no desaparecer, siempre nos enfrentaremos a ellos de otra manera y con las pilas cargadas para poder con todo.