Con la llegada de la primavera y del buen tiempo, a muchas de nosotras comienza a picarnos el gusanillo del deporte. Hay varios motivos que nos llevan a ello: sentirnos mejor con nosotras mismas, mejorar nuestra salud o simplemente, por qué no decirlo, perder algún kilo que otro antes de la llegada del verano.

A veces, el principal problema que frena este maravilloso propósito es el de no saber muy bien por dónde empezar: ¿será bueno que empiece por correr?, ¿voy al gym aunque no tenga ni idea de cómo usar las máquinas?, ¿y si me apunto a clases de pilates?, ¿por cuántos días a la semana debería comenzar? Muchas de estas dudas que nos hacen vacilar en nuestro propósito al principio hacen que, al final, no hagamos nada.

Así que… ¡basta ya! Deja las excusas y dudas a un lado y comienza a sudar la camiseta, tu mente y cuerpo te lo agradecerán y tú te sentirás mejor que nunca cuando te demuestres a ti misma todo lo que eres capaz de hacer.

¿Por dónde empiezo?

      Lo primero primerísimo que tienes que hacer es encontrar la actividad que mejor se adapta a ti, a tu forma de ser y a tus gustos. La motivación lo es todo a la hora de hacer deporte, así que si quieres triunfar en tu propósito, antes de nada encuentra un deporte que te motive y no te cueste llevar a cabo.

      No pretendas empezar por hacer ejercicio 6 días a la semana, porque lo más seguro es que el fracaso sea estrepitoso. Comienza por hacer deporte 2 días a la semana durante un mes. Luego, sube a tres días y continúa así durante otros 3 meses. Si después de ese tiempo no fallas nunca, entonces puedes aumentar días ¡pero nunca olvides que el descanso es igual de importante que el entreno!

      La alimentación es la base de cualquier deporte y deportista. Recuerda que si quieres empezar a hacer deporte, primero tienes que empezar a comer bien. Zamparte una pizza o un pincho con un refresco o una caña no te ayudará a tener más ganas, sino todo lo contrario.

      El que tiene un amigo, tiene un tesoro y una gran ayuda en el deporte. Si tienes la suerte de poder empezar a practicar deporte en compañía, da gracias y aprovecha la oportunidad. Quedar con alguien hará que te veas más obligada a seguir con tu objetivo esos días en los que te visita la desgana y la desidia.

      Lleva un diario de metas u objetivos, hazte fotos y apunta tus logros. A veces, después de un par de meses de haber hecho las cosas bien nos desmotivamos porque creemos que no hay resultados ¡pero es mentira! Si tu objetivo es perder peso, hazte una foto antes y después de los dos meses ¡verás la diferencia y te ayudará a seguir! Si lo que quieres es convertirte en toda una runner, descarga una app y observa como cada mes vas sumando kilómetros. Apunta tus logros y tenlos siempre presente.

      Nunca olvides lo más importante: aunque parezca irónico, los peores días siempre son los mejores para hacer deporte. Bien sea porque has tenido un día duro, porque te ha bajado la regla o porque, simplemente, no tienes ganas de nada. Los días que menos te apetece practicar deporte son los mejores para hacerlo. Son los que más te harán avanzar, los que conseguirán que tu mente se haga más fuerte y los que te demostrarán que tú puedes con todo y más.

      El último consejo, y uno de los más importantes, es que creas en ti misma. Ten fe en que puedes lograr todo lo que te propongas. Olvídate de lo que diga la gente y céntrate en lo que quieres lograr. Si haces esto, lo demás será pan comido ¡arriba ese girl power!

Y ahora que ya sabes lo que tienes que hacer… ¿a qué esperas? Empieza a echar un ojo a todas las opciones que tienes en tu ciudad, mira los horarios de las actividades que más te llaman la atención y ¡a por ello!