Como el que no quiere la cosa, las apacibles tardes de veranito, con la arena a nuestros pies y un refrescante cocktail en nuestra mano… han quedado atrás en el tiempo. Han venido a ser sustituidas por lluvias torrenciales, atascos varios por doquier y la desasosegante sensación de no saber si acertaremos con nuestro outfit por la mañana. El sol mañanero no te indica el tiempo que hará por la tarde y si tendrás que volver a casa calada hasta los huesos.

Cierto, las lluvias ya son de por sí bastante intimidantes, pero lo peor es que son indicativo de lo que nos viene en el futuro: el invierno! Ola de frío, granizada, nieve, días cortos y noches largas,… todo suena perfectamente amenazante con lo relajadas que nos veíamos en la playa dos semanas antes. No hay problema, ya pasamos por el invierno antes y volveremos a pasarlo ahora… y si podemos, sacándole el mejor partido posible. Veamos unos tips para poder sobrevivir al invierno este año.

Antes que nada, cambio de armario

No hay que hacerse trampas al solitario, por mucho que nos de una tremenda pereza, hay que volver a cambiar entre la ropa de verano y la de invierno a la voz de ya. Ese veranito de San Miguel nos ha querido dar esperanzas de que el verano se alargaba eternamente, pero no se puede evitar lo inevitable; el invierno se acerca y en nuestro armario no tenemos ni una simple chaquetilla.

Ya sea que hayamos podido colocar nuestra ropa en armarios ajenos (padres, familia…) o que tengamos que recuperarla de un trastero o altillo, el proceso es el mismo. Si hemos sido previsoras ya hicimos el primer filtro no guardando toda la ropa que teníamos y descartando esas prendas que ya hacía más de un año que no nos ponemos. Si no lo hemos hecho, mejor hacerlo con el cambio de armario. El espacio es uno de los bienes más preciados que tenemos y no es oportuno desperdiciarlo con sueños que no llevan a ninguna parte. Hay que ser realista; lo que vale, va al armario, lo que no, va fuera.

¿Qué me pongo este invierno?

La eterna pregunta de fácil respuesta; lo que haga que te sientas cómoda y te veas bien. Cierto que siempre es bueno seguir las tendencias que dictan los colores que van a marcar las directrices de temporada y si este año se van a llevar más los estampados animales y retro en tejidos como la pana (acierto!) o las prendas entalladas (error!). Lo verdaderamente importante es que no perdamos la perspectiva funcional de la ropa como elemento protector del gran enemigo: el frío. Seguro que podemos reutilizar ese jersey tan abrigadito que tenemos desde hace eones y que sabemos que nos queda perfectamente bien y con el que hemos pasado las mil y una, y sin necesidad de buscar si es tendencia o no, lo es para nosotras y ya es suficiente.

El invierno comienza en casa

Y sí que hablamos del frío y de todas las dificultades que pasamos durante el día para evitar las oleadas de viento y lluvia. Pero una de las mejores cosas del invierno es cuando llegamos a casita, encendemos la estufa, nos ponemos nuestro pijama preferido y nos acurrucamos en el sofá con esa sensación de poder sobre las condiciones meteorológicas, que dentro de nuestro espacio nadie nos puede tocar.

Desde Mabel íntima podemos acceder a nuevos modelos de pijama que mejor se ajusten a lo que queremos y con los que nos sentiremos pequeñas reinas en cualquier día desapacible. Simplemente nos faltará nuestro chocolate caliente para olvidarnos de todo por un momento que, ojalá fuera eterno.